
Qué sensación deliciosa me provoca recordarte...
Aún siento tus manos,
aún disfruto tus labios.
Ese punto que conoces,
sí, ese: mi corazón,
ese que tocabas con palabras,
y acariciabas con tus gestos,
ese que con sólo un te quiero
sabía darte todo.
Qué sensación deliciosa me provoca recordarte...
Sentirte mío aunque estés lejos,
sentir tu aliento,
sentir tus besos,
sentir tus manos explorando mi cuerpo...
Qué sensación deliciosa me provoca recordarte,
y me doy cuenta que no te tengo,
que aunque sonrío al pensarte
que aunque sonrío al pensarte
sé que al final, no habrá regreso...